Wonderwall
– ¿Qué se supone que debe hacer un novio cuando recibe de su amada como regalo de San Valentín un ladrillo?

Es taaaaaaaan romántico… Aish… ¬¬
Filed under old truths | Comentarios desactivados en WonderwallPeople Are Strange
[Una sombra aparece proyectada sobre un lienzo blanco orientado hacia uno de los laterales del escenario… La figura deformada parece subir por una escalera situada al otro lado del escenario… La sombra se agranda lentamente, pero no llega a percibirse con detalle de quien se trata…

El protagonista, con su abrigo largo, aparece en escena con un enorme cuerno de arce en su sien derecha… La cornamenta no parece pesada pero le obliga a llevar la cabeza algo ladeada… A su espalda una gran joroba aparece de forma prominente… El actor camina encorvado mientras se dirige al centro del escenario… Despliega un trozo de papel y se dirige a los asistentes…]
– ¨Oda a la rareza…
Oh, extraños somos en verdad…
Una nariz grande, coser sin dedal…Todos somos diferentes…
Únicos, sin igual…Comer ostras, beber sangre…
Gustar las bicis sin pedal…
Pero en nuestras diferencias esta nuestra belleza…
Ver estrellas con una lupa…
Dar saltos grandes al caminar…
En nuestras rarezas, un universo interno la mar de especial…¨
[El actor hace una reverencia y el público explota en un aplauso, mientras los flashes de las cámaras se disparan sin cesar… Por unos instantes el protagonista retrocede muchos años… A aquellas funciones del colegio con un patio de butacas repleto de padres ansiosos por ver a sus pequeños… El actor sonríe tímidamente y da inicio a la extraña función…]- nUhN me tocó con el dedo hace unos días… Me hizo así y aunque no me di cuenta inmediatamente, me ha contagiado de rareza… Aunque es una patología que ya sabía que sufría de forma crónica y realmente nunca me ha preocupado… En cierta forma todos somos raros… Y estoy convencido de que una de las cosas que más nos atraen de otras personas son precisamente eso… El porque hay quien gira las cucharillas en sentido inverso, o ve la tele siempre en blanco y negro… Sus particularidades… Incluso algunas que ni uno mismo recuerda o recae en ellas…Como terapia le recetaron a nUhN escribir cinco de sus rarezas… Aunque tengo muchas y no me importa seguir enfermo, ahí van algunas de las mías…
1) Soy un defensor a ultranza de los vinilos… En la era del CD y el MP3, y con la escasez de discos en este formato que circulan, uno se siente un poco Indiana Jones yendo a las tiendas o a las ferias a por alguna de esas joyas… Reconozco que el CD es impecable y nunca se deteriora… Pero el brillo del sonido que tiene un vinilo no es comparable… E incluso el chisporroteo del polvo acaba teniendo su encanto y su lado poético… Nada permanece… Pero como los buenos vinos, sólo los saboreo en ocasiones especiales… Y tengo una infinidad aún sin abrir… Durmiendo en la estantería…
2) Para desayunar, tomo un café con leche en vaso largo y con pajita… La culpa es de mi madre… De pequeño antes de dormir nos dejaba en la cocina a mi padre y a mí un vaso así de leche… Y al mío siempre le ponía una pajita… Luego esa manía se traspasó a los cafés con leche del desayuno… Desde entonces es muy difícil verme tomando un desayuno que no sea así, aunque cuando tengo visitas suelo aguantarme… Pensarían que soy raro…
3) No me gusta que me den las gracias ni que me feliciten cuando hago algo bien… Las razones son largas y raras, como corresponde a esta función… Así que quedaos con eso… Lo siento, soy raro… Ya ha quedado claro antes… Cuando lo hacen suelo responderles con algún taco… Con cariño pero lo suelto…
4) A veces busco personajes para mis relatos o mis ideas entre la gente que conozco o veo por la calle… Aun sin tener una historia, cuando veo una persona soy capaz de convertirla en un ángel caído o una vendedora de deseos en cuestión de segundos…
5) Echo de menos a las personas que conozco… Sean amigos íntimos o no… Y me preocupo de forma casi enfermiza cuando no sé nada de ellos en mucho tiempo… Y veo cualquier cosa y me recuerda que le gustaría verlo a tal persona… Aunque esa misma persona no quiera saber nada de mí… Soy así… Lo he descubierto hace poco…
Quedan muchas más en el tintero… Como frotarme las manos con colonia de niño pequeño… O guardar los plastiquitos de los CDs y de los vinilos como fundas (con lo que cuesta luego volver a ponerlos cuando los abres)… O que tengo una taza especialmente destinada para tomar el té con una grieta enorme pero que espero me dure muchos años…
Aprovecho este retorno para desearle mucha suerte a los que estén de exámenes… Incluso a aquellos a los que hace tiempo que no quieren decir “hola”…
Aish… Rarezas… Ausencias… … Y reencuentros con el pasado… Es todo tan complicado… Anoche fui a ver a Depeche Mode y aunque no fue con la compañía que hubiera querido (eso sí, la que vino no fue mala, ni mucho menos), fue un concierto que no olvidaré… Me trajo recuerdos muy bonitos de muchos años atrás… De personas que pasaron por mi vida y a las que quise mucho… Pero esta vez sin amargura y con brillo en los ojos de felicidad y asombro… No todos los días se es consciente de vivir un espectáculo como ese…

Disfrutad del silencio… Yo quizás siga disfrutando del mío por un tiempo… O quizás no… Quien sabe… Mientras tanto la lleváis vosotros:
Elbereth (cuando tenga tiempo y sus obligaciones se lo permitan)…
Cannnela (porque es rarita cuando quiere)…
Ivanin (para que se dé por aludido)…
Mentiroso (por asomar la cabeza)……Y el quinto queda vacante porque era para una persona que seguramente no lo querría recibir viniendo de mí… Y ni yo mismo sé el porque… Y eso también es largo de explicar… Y extraño… Como todos lo somos en cierta forma… Aunque no hay nada malo en ello…[El protagonista se quita la cornamenta de la cabeza y abandona el escenario… Las luces se apagan… El telón se cierra… El espectáculo debe continuar…]
Where I End And You Begin
[La chica con las medias a rayas sale al escenario y despliega el folio con su historia… Entonces carraspea y empieza a leerla con calma…]
– «El protagonista baja las escaleras que conducen al sótano. Son las mismas que todo el mundo lleva dentro y que no se pueden evitar bajar de vez en cuando. El camino no está iluminado y no puede ver ni lo que le aguarda un par de escalones más abajo. Piensa que subir a tientas será peligroso. No necesita mirar las paredes para saber lo que hay en ellas. Están repletas, ya lo sabe, de cuadros con los peores pensamientos.
Pero no puede evitar mirarlos.
Aprieta el paso, baja todavía más rápido, hasta que ya no quedan más peldaños, ni más pensamientos de los que huir. Recupera la respiración e intenta ver algo alrededor.

Abajo todo es oscuro, pero es una oscuridad que reconforta, porque nadie puede reconocerle…
Alarga la mano y coge el bulto que le queda más cerca: es un baúl de madera. Se sienta y deja caer la cabeza entre las manos.
Abajo todo es silencio.
El protagonista pasa así lo que le parece una eternidad. Varias veces ha reconsiderado intentar la subida, pero no lo hace, ya no sabe ni donde quedan las escaleras. Quizás nadie se haya dado cuenta de que ha desaparecido y por eso no vendrán nunca a buscarle.
Abajo todo es húmedo, y la soledad se te pega tanto a la piel que no conseguirías quitártela aunque quisieras. Pero él deja que se le adhiera, no le importa.
Ya ha pasado tanto tiempo ahí fuera…
Casi piensa que no tiene fuerzas para encontrar dentro de él la respuesta. Tampoco la encontraría fuera seguramente.
Decide no arriesgarse.
Pero este cuento tiene sólo dos finales posibles:
En uno, el protagonista sale del sótano por su propio pie. Vuelve a la luz y se encuentra con todos arriba esperándole con té y galletas. Este es el final que nos gustaría a todos. Es justo el contrario del final que nunca nunca nunca ocurrirá -el de el protagonista solo y la puerta que conduce al sótano olvidada, posiblemente tapada por un mueble desde dentro-.
En el otro, alguien abre la puerta y asoma con una vela. Dice en voz alta un nombre y, aunque nadie le responde, empieza a bajar despacito, con cautela. La tenue luz ilumina al protagonista, agazapado contra un costado del baúl. Al principio duda, le cuesta mirar hacia arriba. Da un poquito de miedo, subir es enfrentarse a muchas cosas, abajo es más fácil olvidarse de ellas…Pero no puede estar toda la vida bajando una y otra vez.
Coge la mano que le tiende ese alguien, y juntos suben…»
[La chica vuelve a doblar el folio y abandona el escenario… Nadie podría haber escrito mejor el guión… Ni el propio protagonista…]
Filed under old truths | Comentarios desactivados en Where I End And You BeginLeaving Here
[El protagonista salta a escena en pijama y mirando el reloj, sin percatarse de que en la sala el público ya ha llegado desde hace un rato… Al llegar al centro del escenario se detiene y en un fugaz giro sobre sí mismo se convierte en un torbellino del que es imposible distinguir qué sucede en su interior… De pronto el vendaval desaparece y el protagonista se hace visible vestido con un espléndido traje negro y con chistera… El actor se mira las mangas asombrado y se dirige al público…]
– Hola… Siento estar algo perdido estos días… Veréis, desde hace una semana vivo en una pequeña casa de 3 habitaciones con jardincillo… No es gran cosa, pero es lo que me pude permitir con el dinero que tenía ahorrado… El vecindario no está mal… Y no vivo solo… Tengo una perrita que se llama Cher (aunque yo no le he puesto el nombre, que conste) y que nunca está en casa porque se va a jugar con un gato callejero… Así que entra y sale de la casa cuando quiere… Menos mal que cuando falta ella a veces me visita una mofeta y no me da tiempo a aburrirme…
De lo que más orgulloso estoy es de la decoración de la casa… Tengo una pecera en el lavabo y frente a la tele un pinball y un jacuzzi que me regaló un genio encerrado en una lámpara… Aunque el otro día se me incendió la cocina, pero un bombero muy simpático llamado Fredy controló la situación en un santiamén… De todos modos he alejado los fogones del resto de la encimera… Más vale prevenir…
Puse una red de voleibol en el jardín, pero tuve que quitarla porque nadie venía a jugar… La cambié por una barbacoa y un banco que instalé en un cercado que hay junto a la casa, pero era un rollo eso cenar solo y en pijama ahí afuera, así que la acabé vendiendo también…

Desde hace una semana (y por su culpa) juego a Los Sims… Es divertido eso de jugar a ser lo que no eres… Al menos, es mejor hacerlo en un juego que en la realidad… Aunque muchos tienden a hacer lo contrario…
Lo peor de todo es que ayer conseguí Los Sims 2, y éste sí es peligroso… Que no me pase nada…

[De pronto de su cabeza surge un gran globo en el que se dibuja, en blanco y negro, un plato con una hamburguesa…
– Me voy… Creo que ha llegado la hora de la merienda…
[El protagonista introduce su mano en el bolsillo y saca con esfuerzo un gran rombo que coloca sobre su cabeza… El extraño rombo verdoso empieza a girar levitando sobre él mientras abandona el escenario haciendo gestos airados con los brazos y hablando en un lenguaje ininteligible…]
Filed under old truths | Comentarios desactivados en Leaving HereHow Can I Go On
– Por eso recuerdo aquella entrevista con Montserrat Caballé poco después de la muerte de Freddie Mercury en la que comentaba cómo se conocieron, cómo creció su profunda y mutua admiración y cómo grabaron ese disco tan maravilloso que es Barcelona.

En aquella entrevista la Caballé contaba que, cuando ambos fueron conscientes de que su amistad más allá del disco no tenía ninguna duda, Freddie le comunicó que hacía poco que sabía que había contraído los anticuerpos del virus del SIDA… Le contó entonces con toda tranquilidad que todos en nuestra vida llevamos una maleta con nuestras cosas… Y que a él le había tocado llevar esa enfermedad en la suya…
El año se acaba… Es hora de recuentos y recuerdos, aunque a veces se haga de forma inconsciente… Yo no soy de esos que creen en el dicho de “Año nuevo, vida nueva”… El cambio de un número no tiene porque hacer cambiar tu vida drásticamente… Algunos aprovechan para dejar de fumar o hacer sus propósitos para el año que viene… Pero creo que es imposible dejar nuestras maletas atrás… Vaciarlas y emprender de nuevo el viaje… Aunque en algunas llevemos cosas que pesen demasiado y echemos en falta un par de ruedecillas…
En la mía llevo todo esto que veis aquí… Alegrías y tristezas… Sueños cumplidos y retos… Ausencias y encuentros… Y en este 2006 estoy convencido de que seguirán conmigo de alguna forma u otra…



















Espero que recibáis el nuevo año de la mejor forma posible y con los vuestros… Dulces sueños a todos…
Filed under old truths | Comentarios desactivados en How Can I Go OnUne Anée Sans Lumiere
[El mismo escenario de cada noche… Pero inmerso en oscuridad… El mismo teatrillo de siempre… Pero en silencio… El mismo protagonista… Pero sosteniendo una pequeño portavelas…]
– Hola… Esta noche hace un año que vivo en penumbra… Un año aprendiendo a vivir de nuevo… Un año sin ella… Dando pasos… Tropezando y cayendo… Y aunque ella no esté ahí para darme la mano y ayudarme a levantarme otra vez, lo hago… Y sigo adelante… O lo intento… Porque mi único propósito en lo que me queda de vida es ser el hijo que ella siempre quiso que fuera y que esté donde esté, se sienta orgullosa de mí…

Esta noche no es más triste que las 365 anteriores… Aunque las fechas son así de traicioneras y desde hace tiempo sigo la cuenta atrás a este día… Pero no siento más pena por ser la noche que es… El dolor es indescriptible… Pero lo es día a día… Y con el paso del tiempo, aunque sigue pesando, se dispersa… Duele cada mañana, en cada recuerdo, en cada lágrima de los que me rodean, y con la misma intensidad… Pero siempre doliendo…

Desde hace un año busco un fantasma en cada rincón… Volver a sentir su mano en mi mejilla al despertar… Que la cocina huela como cuando estaba ella… Saber que cuando llegas a casa, la primera palabra que escuchas es siempre suya…
Pero todo eso es imposible ya… Sólo me quedan los sueños… En ellos me refugio, porque allí todo es posible… Y con ilusión y esperanza, incluso puedes volar…

A Long December

– Cuidaos del frío Diciembre… Ojalá pudiera pasar la página del calendario al año que viene ya… Y que este mes no existiera para mí… Pero va a ser largo… Y ya siento los escalofríos…

Mi Barba
– Acabo de acordarme de una canción que me cantaba mi madre… Cuando me pasa esto y algo me recuerda a ella me asalta un sentimiento inmenso de emoción, porque son detalles que parecían olvidados en lo más profundo de mi mente y que de repente afloran, y rescatarlos es volver a tenerla un poquito conmigo, aunque nunca se haya ido… Pero al poco ese sentimiento se convierte en amargura… Nunca más podré escucharla cantándola… Lo que daría por volver a hacerlo… :_ (
tres peeeelos tiene mi barbaaaa,
si noooo tuviera tres peloooos,
ya noooo sería mi barbaaaa…»
The Evil That Men Do

“Ah pequeña, estás observando mis dedos… ¿Quieres que te cuente la historia de la mano derecha y la mano izquierda? ¿El embate entre el Bien y el Mal?
Aquí está escrito O-D-I-O… Fue con la mano izquierda que Caín asestó el golpe fatal a su hermano Abel… Aquí está escrito A-M-O-R… Mirad estos dedos, queridos hermanos, tienen venas que llegan hasta el alma del hombre… La mano derecha es la mano del amor… Ahora os mostraré el triunfo de la vida… Estos dedos, queridos hermanos, están siempre luchando los unos con los otros… Fijaos… Oh hermanos, la mano izquierda, el ODIO de la mano izquierda lucha y parece que el AMOR va a perder… Pero, un momento… Un momento… La mano del AMOR gana… Sí hermanos… Ha ganado el AMOR y el ODIO de la mano izquierda ha sido derrotado…”
Predicador Harry Powell – La Noche del Cazador (1955)

