Pursuit of Happiness

Cuando preguntaron al Dalai Lama si él era un hombre feliz, contestó:
«Las emociones se levantarán y caerán como las olas en el océano, pero bajo ellas en su centro, el agua está siempre en calma.»
Out Of This World
[Por suerte, la cerradura no estaba forzada… El protagonista saca la llave de un bolsillo de la mochila y abre la chirriante puerta del teatrillo… Hogar, sucio-húmedo-polvoriento-asfixiante pero hogar, al fin y al cabo… El actor conecta los plomos del local y el patio de butacas se ilumina con la luz de alguna bombilla que aún sigue con vida tras todo este tiempo… El protagonista coge aire y se sumerge en el pasillo, arrastrando telarañas con su cara… Al llegar al escenario, deja el macuto sobre él y sube de un salto rezando por que los tablones no hayan sucumbido del todo a la carcoma… El telón se mantiene tal y como lo había dejado… Cerrado… Pero aun echado, el teatrillo siempre ha mantenido su espíritu vivo… El protagonista da unos pasos sobre el escenario y comienza la función…]
– Llevo ya un tiempo pensando cómo debería ser esto después de un año alejado del escenario… De lo que contaría sobre las cosas que he vivido allí afuera… Del porque de un año en silencio… Pero al final, pensé que lo mejor sería hacer como si no hubiera pasado nada… Emprendí un viaje sin avisar y esperando que en esa mochila fuera recuperando algunas de las cosas que había perdido y que precipitaron mi marcha…
No ha sido un camino de rosas… Y mi misión no ha tenido tampoco todo el éxito que hubiera querido… Pero no puedo quejarme…
He aprendido mucho de la naturaleza humana en todo este tiempo… He reconocido muchas especies de la raza que me han sorprendido con sus actitudes… Diría que me he convertido en una especie de Félix Rodríguez de la Fuente, pero sin prismáticos y ropa de campo… No era necesario… Y he comprobado personas de rapiña, pavo-personas reales exhibiendo su plumaje o aracno-personas con el veneno más letal en sus palabras… Por el camino he dejado a algunas personas con las que he compartido mucho tiempo… No creo que lleguen a ver este escenario de nuevo… Sólo me gustaría que supieran que no las odio… Odiar siempre me ha parecido una pérdida de tiempo y atención absurda hacia alguien que por lo demostrado, no lo merece… Y siempre he creído en algo parecido a una justicia divina o universal que pone a cada uno en su sitio… No es que esté esperando que les caiga un rayo del cielo o que empiecen a arder como ascuas… Sólo que me da pena por todo ese tiempo compartido que ahora es papel mojado… Espero que sus caminos les deparen lo mejor… Aunque no vuelvan a cruzarse con el mío… O quien sabe…
Pero también he conocido algunas que espero que me acompañen hasta donde me lleve esta nueva travesía… Y por supuesto, también sigo manteniendo a fieles escuderos de toda la vida, capaces de decirme dónde está el molino y dónde el gigante y a quienes agradezco su agudeza visual y su apoyo con mi miopía…
He cruzado los siete mares, visto a los cuatro jinetes del apocalipsis y vivido los siete pecados capitales, la gula incluida, porque también he aprendido a defenderme mejor en la cocina, aunque me mantengo en mi peso, no os preocupéis… Así han sido mis días hasta hoy… Ahora estoy algo torpe… Necesito unos cuantos ensayos… Acostumbrarme a subir aquí arriba y volver a hacer este espacio un poco más mío… Y en eso espero también un poco de vuestra ayuda… Este tiempo de retiro ha traído también sus cosas buenas, entre otras cosas todo lo que veis por aquí… Muchos van a agradecer las mejoras… A otros les dará absolutamente igual… Para mí de momento me resulta algo extraño actuar con otra piel… Pero espero habituarme y volver a mis orígenes… Tiempo al tiempo… ;)
¿Qué depara el futuro? Ni yo mismo lo sé… Por lo pronto tengo ganas de escribir mucho… No sé donde ni cuándo pero tengo muchas ganas… Algunas de ellas espero invertirlas en esa novela que llevo tres años escribiendo (a ratitos perdidos) y que seguramente seguirá inacabada otro nanowrimo (o adhiwrimo) más… Pero las ganas están, y eso es importante… Y la ilusión por acabarla… Ahora sólo necesito tiempo… Y eso es algo más complicado… Pero paciencia… Todo se andará…
[El protagonista se retira a uno de los laterales del escenario y tira de una gran soga… El telón responde con una lluvia polvorienta que cae sobre las tablas… Luego va escondiéndose lentamente hasta dejar un teatro abierto y listo para las próximas actuaciones…]
Filed under me, new truths | Comments (2)The Spaghetti Incident?
[La caja de plástico de CocaCola cae en el polvoriento camino… Unas botas embarradas se suben a ella y un carraspeo da inicio a una NUEVA función…]
– Sé que he estado un tiempo fuera… Pero necesitaba volver para contaros un gran secreto que ha sido revelado… El porqué las varillas de spaghetti se rompen siempre en tres trozos…

– Ahora ya podéis dormir tranquilos… Tenía que contároslo… Y supongo que ya que me he subido aquí, aprovecharé para pasarme de vez en cuando… Lo iremos viendo… Sed felices… ;)[El reguero de hormigas pasa sin inmutarse cerca de la caja… El protagonista baja de su improvisado escenario y sigue su camino con un año de silencio en la mochila…]
Filed under new truths, silly things | Comments (11)Rise 'n Shine

Doughnut Song
– Quizás sea por eso que me cuesta tanto levantarme por las mañanas… Porque sé que la vida es dura… Y nunca llegas a acostumbrarte a vivirla… Mientras estoy a salvo en la cama, arropado y entreviendo la luz que intenta conquistar la habitación a través de la persiana, mi mente se desvela pensando que no es tan duro como lo pinto… Que en el fondo no hay nada que temer y que si le pones ilusión y empeño incluso puedes acabar el día con una sonrisa… Y por un instante lo pienso ciegamente y me atrevo confiado a poner el pie en el suelo y empezar a vestirme… Pero cuando abro los ojos compruebo que ya no hay suelo en la habitación y que los malentendidos del otro día lo han convertido en un fuego que la consume… O noto que los monstruos que me acechan de noche debajo del colchón esperan atraparme por los tobillos para llevarme a la sima más profunda… Cuando no es el suelo del que surgen millones de clavos de recuerdos oxidados, es una plaga de cucarachas que intentan colarse por mi oído y ofuscarme la conciencia…
Y entonces vuelvo a mi cama asustado… Y desearía no tener que abandonarla nunca… Y tiraría por la borda todo para continuar a flote unos minutos más antes que la tristeza me acabe ahogando…
Pero blandiendo mi esperanza me arrastro de la cama de nuevo e intento demostrarme que no lo soy… Que en el fondo es esta vida la que te hace sentirte así… Que aún hay buena gente en el mundo y que ese día puedo encontrar una más… Que los zarpazos son profundos y sangran… Que uno no se acerca a una llama cuando se acaba de quemar… Es un acto instintivo y heredado de los animales… Primero hay que tantear con la pezuña para ver si aún están calientes las brasas… Que cuesta reponerse de las heridas… Y es difícil dormir la noche siguiente… Y la otra… Por temor a que el dolor vuelva a aparecer… Pero que con armas como la ilusión y tiempo las llagas acaban sanando y las sonrisas vuelven a brotar, incluso con mayor hermosura…
A pesar de todo eso, hoy me hubiera quedado todo el día navegando por el mar de mi habitación sobre mi cama… Como el náufrago que me siento… Siendo el perfecto cero en el que me parece que me estoy convirtiendo… Sintiéndome como el agujero de un donut…
Filed under old truths | Comentarios desactivados en Doughnut SongLa Japonaise
[La música del koto danza elegantemente entre las butacas dando la bienvenida a los asistentes de una función algo especial. Varillas de incienso dispuestas en el límite del escenario se esfuman lentamente y cientos de guirnaldas y farolillos cruzan el techo del patio de butacas de un lado a otro. La escala pentatónica se desliza caprichosamente a través de los oídos del público y acoge en un instante al protagonista, que sale al escenario mientras la melodía se diluye como el azúcar de un té…
El actor principal lleva un tazón entre sus manos y sin mediar palabra se sienta en un taburete situado en el centro del escenario y da comienzo a la representación…]
– Hola… ¿Queréis ramen? – dice mostrando el tazón a los asistentes – Allí al fondo una chica encantadora os dará un buen tazón… Es curioso esto de la comida oriental… Hace años nunca me hubiera imaginado que llegaría a gustarme tanto… Y que a través de ella se llegarían a dar tantas carambolas en mi vida…
Todo empezó hace cuatro años, cuando una amiga de Cádiz me contaba las excelencias de la comida china, con sus tallarines tres delicias, el pollo al limón o la ternera con bambú y setas chinas… Yo no era capaz de imaginarme esos platos… Mi mente sólo podría recrear los platos de arroz que comía Son Goku y que parecían tan apetecibles, pero hasta ahí llegaba todo… Recordad que soy de pueblo y no de grandes ciudades como vosotros, y aquí la invasión de restaurantes orientales no llegó hasta pasados un par de años… Los restaurantes italianos y las pizzerías les habían ganado la partida por entonces… Además, bastante trabajo me costaba comerme las espinacas que hacía mi madre como para emprenderla con algas que las recordaban… Aun así, gracias a ese primer contacto creció mi curiosidad por ese mundo y llegó mi acercamiento a lo oriental a través de un mejunje de hojas secas… El té…

Pero no me desviaré del tema, porque eso daría hasta para escribir una novela… :)[El protagonista coge los palillos que descansaban en el tazón y recoge los fideos sorbiendo con fuerza… Luego prosigue…]
– Poco a poco, los restaurantes orientales empezaron a llegar a mi ciudad…

Y no recuerdo exactamente como me dejaría engañar por mi hermano (que siempre ha sido más abierto para el exotismo en el tema culinario), pero un día acabé comiendo con él en un restaurante chino… La experiencia no me desagradó… Además tenía su gracia comer algo que no sabías identificar exactamente, pero que no estaba mal del todo… Y sobretodo era entretenido intentar hacerlo con dos palitos de madera que se caían cada dos por tres hasta llevarte a la desesperación y pedirle unos cubiertos a la chinita del kimono… Como cambian las cosas… Con el tiempo yo mismo llegaría a enseñar a amigos como cogerlos…

La verdadera revolución llegaría hace un par de años… Fue entonces cuando llegó el primer japonés a la ciudad de los frankfurts, lugar de peregrinación obligada… Al poco tiempo me decidí a ir con mi amigo ivanin a comprobar si era una experiencia tan alucinante como decía el rumor que se había extendido por la ciudad… Y no tardamos en darles la razón…
Reconozco que el tema del sushi al principio no me atraía demasiado… ¿Pescado crudo? Iuuuugh… Así que empecé comiendo makis y evitando comer esas hojas que sabían a colonia nenuco y que el camarero decía que era jengibre… Hasta que un día caí…



Desde aquel día me convertí en un perfecto adicto… Luego mi dominio sobre la materia empezó a ser casi incuestionable cuando llegó ella y me empezó contar todos sus conocimientos sobre la mejor forma de comerlos (no olvidéis girar el sushi noventa grados al introducirlo en la boca) y las variedades de estrafalarias máquinas para preparar el arroz y demás curiosidades. Si no fuera por ella, aún me limitaría a pedir arroz y poca cosa más, y es algo que mi estómago seguro que le agradecerá algún día… Incluso empezamos a establecer la tradición de comer en uno de esos restaurantes en cada uno de nuestros reencuentros… Hemos llegado a preocuparnos por probar los que se dice que son los mejores del país y de momento no nos podemos quejar…
Lo peor es que incluso hemos contagiado esta afición a muchos amigos… Y hemos llegado a enseñar a preparar makis a esas mismas víctimas…


¿No os parece enfermizo? Si incluso yo mismo me puse a los mandos de la cocina para preparar mis propios makis… Tengo que reconocer que con resultados poco satisfactorios en mi opinión, porque la experta es ella… Pero os puedo asegurar que daban el pego, ¿eh?


Tras todo este atracón de arroz, seguimos vivos y la mar de sanos…[El protagonista alza la mirada para encontrarse a la chica al otro lado de la sala sirviendo tazones de ramen y le guiña un ojo…]
En fin… Supongo que todos habréis puesto un pie ya en algún restaurante oriental… Yo os propongo un nuevo reto… Llevad a vuestros padres… Imaginaos las caras que pondrán y los malabarismos que llegarán a hacer con los palillos… ¬¬
Personalmente, nuestro próximo reto a medio plazo será ir a Japón… Mi hermano ha estado este verano y nos ha puesto los dientes demasiado largos… Con un poco de suerte, dentro de un tiempo tendréis noticias nuestras desde tierras niponas… Sayonaras varias a todos, babies… :)
[El protagonista da un sorbo al tazón y se baja del escenario para ayudar a su cocinera favorita a servir ramen… La melodía del koto vuelve a aflorar y se pierde tras las puertas del teatrillo que encara la llegada de un nuevo otoño…]
Filed under old truths | Comentarios desactivados en La JaponaisePraying for Time

God Save The Queen
Por todos esos momentos en los que has estado conmigo… Feliz cumpleaños Freddie…


Cuida de mamá…
Domo arigato, darling…
Needles and Pins
[Los ecos de una vieja melodía de los 60s resuenan por las bambalinas del teatrillo…
I saw her today, I saw her face
It was the face I loved and I knew
I had to run away and get down on my knees and pray
That they’d go away But still they begin
Needles and pins
Because of all my pride
The tears I gotta hide…
La canción de los The Searchers se desliza por el patio de butacas desde un single de vinilo añejo que ha sido pinchado en una destartalada gramola…
El protagonista salta a escena cuando la canción muere y la aguja salta de la superficie del disco…]
– Hacía bastante tiempo que no soñaba… Cada vez me cuesta más, quizás sea porque me hago mayor… Pero la verdad es que para soñar lo que soñé anoche hubiera preferido no hacerlo… Fue uno de esos sueños rápidos, de esos que suceden cuando te acabas de meter en la cama adormilado y sin más aparecen y te hacen despertarte de nuevo y darte cuenta que te habías quedado dormido…
En el sueño estaba en una habitación extraña con gente extraña… Creo que estábamos estableciendo las bases para un juego… Es lo malo de los sueños, que a veces no llegas a recordarlo todo cuando despiertas… Pero lo que no se me ha olvidado es como en mi mano aparecían unas cuantas agujas… Y como en un momento del sueño empezaba a tragármelas… Jugueteaba con mi lengua con las dos primeras, pero la tercera me la tragué sin miramientos y noté como se clavaba en mi cuello… La sensación de cómo me desgarraba el interior del cuello al tragar fue tan real que en ese momento desperté y le comenté a mi inquilina lo sucedido…
Esta mañana en cuanto he podido me he dispuesto a buscar si ese sueño tenía algún significado… Y por lo visto lo tiene, aunque hay muchas opiniones al respecto… Así que puedo estar en las puertas de problemas de pareja o económicos que se solucionarán pronto, revelar un secreto a alguien que me hará daño posteriormente o incluso tener un accidente o enfermedad pronto…
Espero que, visto lo esperanzador que resulta, no se cumpla ninguno de esos pronósticos… Quizás sea por eso que no me gustan las agujas… Supongo que de lo que me depare el futuro os acabaréis enterando de una forma u otra… Pero la verdad es que me ha servido para encontrar algunas cosas curiosas…
A ver si para el próximo sueño aparece algo más inofensivo… ¿Qué tal unas piruletas? No me gustaría volver a ser un alfiletero con piernas o un muñeco vudú a tamaño real…
De todas formas, prometo mantenerlas lejos de mis sueñas y seguir pensando que las únicas agujas que adoro son las de los tocadiscos…
