The Lost Art Of Keeping A Secret
-Llevo un tiempo comparando la escritura con el mundo de la agricultura… Cuando empiezas a maquinar una idea, es como si empezaras a arar la tierra… La vas nutriendo después de una temporada de barbecho y vas poniendo semillas, con la esperanza de que al cabo de un tiempo empiecen a germinar… Entonces llega la escritura, ese proceso duro y solitario… Levantarse cuando el sol despunta para regar, arrancar las malas hierbas, reparar los destrozos de las tormentas, mientras vas viendo los primeros brotes y cómo va creciendo todo… A veces como esperabas, otras no… A veces se acaba pudriendo la planta y lo echas todo por la borda… En otras, finalmente, se llega al momento de recoger la cosecha… De ver si todo lo que has sembrado ha servido de algo… Si lo que plantaste te hace sentir orgulloso de todo el esfuerzo invertido…
Los premios y los reconocimientos son importantes… No lo puedo negar… Son una fuente de motivación muy buena, más aún si andas falta de ella… Pero para mí el hecho de acabar una historia, con todo lo que conlleva, es ya un éxito que me deja muy satisfecho… Si mis amigos comparten conmigo el que el resultado ha sido razonablemente bueno, mejor que mejor… Si la historia llega tan lejos en su peregrinaje que al final acaba siendo publicada, no os podéis imaginar… Eso sí, mucho de lo que está ocurriendo últimamente se lo debo a mi cambio de filosofía del año pasado… Y gran parte de la culpa, como muchas otras veces, la tiene Neil…

FINISH THINGS!! Eso es lo que intenté asimilar desde el verano del año pasado, poco a poco y con bastante esfuerzo… Y ese concepto junto con algún juego tonto que me he sacado de la manga, me ha ayudado hasta ahora a seguir adelante… Y así cada historia que he acabado, me ha acercado un poco más al punto en el que me encuentro… Y con un poco de suerte, me ayudará a seguir avanzando…
Hace unos meses planté unas semillas de calabaza… Me encanta la calabaza, por cierto. Estoy deseando que se adentre más el otoño para cocinar mucho más con ella… :) Y hoy mismo me ha llegado una caja de ellas… Son preciosas… Como el resto de historias que han llegado durante este tiempo al buzón de mi casa… Como en la cuestión de los hijos, nunca podrías decidirte por cual es la que más te gusta… Pero esta historia en concreto tiene algo muy especial… Según mi chamana, desprende algo que mágico… Por eso estoy muy contento de que haya llegado tan lejos… Una historia en la que los secretos juegan un papel muy importante… Y en la que a veces las cosas no son lo que parecen…

Ahora voy a estar un tiempo de sequía de publicaciones… El crudo invierno se acerca y yo tengo que hibernar esas historias cortas que tengo en mente para volver a la novela… El plazo se acerca y aún queda mucho por escribir… Y voy a hacer lo que pueda por cumplir con lo que me comprometí…
Pero esta noche es momento de celebrar… Y a estos señores les debo que me dieran un título… Aunque, en su caso, guardar un secreto era un arte perdido… En el mío, es un noble arte que sigue vigente en la narración… Pero no se lo digáis a nadie… ;)
You know my name
-Otro de esos himnos que me han acompañado estos meses… «arm yourself because no-one else here will save you…»
If you take a life do you know what you’ll give?
Odds are you won’t like what it is
When the storm arrives would you be seen with me
By the merciless eyes of deceit?
I’ve seen angels fall from blinding heights
But you yourself are nothing so divine
Just next in line
Arm yourself because no-one else here will save you
The odds will betray you
And I will replace you
You can’t deny the prize it may never fulfill you
It longs to kill you
Are you willing to die?
The coldest blood runs through my veins
You know my name
If you come inside things will not be the same
When you return to the night
And if you think you’ve won
You never saw me change
The game that we’ve all been playing
I’ve seen diamonds cut through harder men
Than you yourself
But if you must pretend
You may meet your end
Arm yourself because no-one else here will save you
The odds will betray you
And I will replace you
You can’t deny the prize it may never fulfill you
It longs to kill you
Are you willing to die?
The coldest blood runs through my veins
Try to hide your hand
Forget how to feel
Forget how to feel
Life is gone with just a spin of the wheel
Spin of the wheel
Arm yourself because no-one else here will save you
The odds will betray you
And I will replace you
You can’t deny the prize it may never fulfill you
It longs to kill you
Are you willing to die?
The coldest blood runs through my veins
You know my name
You know my name
You know my name
You know my name
You know my name
You know my name
You know my name
Chris Cornell – You Know My Name
Filed under himnos, me, new truths | Comment (0)Steel Rain
-Nunca te acabas acostumbrando a ella… Cuando crees que esa última vez la has superado, que ya eres más fuerte, en la siguiente vuelves a caer en las mismas sensaciones, en aquella espiral de recuerdos; el mismo olor a habitación de hospital, el tacto de la piel fría y las caras ojerosas de los que esperan al otro lado de la puerta…
La muerte tiene un poder liberador; acaba con el sufrimiento que se va acumulando durante los últimos momentos de una vida tanto de la propia persona como de los que le rodean y lo transforma en un páramo de vacío que parece que no duele tanto… Es un dolor que queda oculto de la superficie… Pero también es un vacío que se llena de tristeza… Sobre todo cuando el que se va ha vivido tanto y la forma en que desaparece es tan deprimente e injusta…
La familia de mi abuela siempre ha sido muy fuerte. En tiempos de guerra recorrieron media meseta con su pseudo-circo, intentado ganarse algo de pan con niños que tocaban la trompeta o se disfrazaban de payasos… Sólo conozco esas anécdotas por mi abuela, que me contaba lo duros que habían sido esos tiempos… También sé de su dureza cuando viví junto a ella todos los bandazos que la vida le iba a deparar en sus últimos años…
El tío Andrés no había sufrido tanto porque era el más pequeño y no le hacían pasar por todos aquellos avatares… «Míralo el guaperas, ¿dónde vas?» me decía siempre que nos cruzábamos por la calle. Las últimas veces que me lo había encontrado, sorprendía que vistiera de un impoluto blanco y con un sombrero de paja, cuando él siempre había vestido con ropas muy excéntricas y con pieles o cuero. Lo que no perdonó nunca fue su bigote. Siendo peluquero, era algo que no recuerdo que se hubiera quitado nunca, y aunque hubo una época en la que me recordaba a Freddie Mercury, últimamente llevaba el suyo muy perfilado, con un corte extravagante, como era él.
«¿A ver si sabes quién es?» me dijo una mañana mi abuela enseñándome una fotografía de un hombre con dos niños que llevaban ropa interior y todos ellos con sombreros mexicanos. Y efectivamente era él, con camiseta de tirantes y calzoncillos azules, un cinturón con cartucheras y pistolas y sus brazos en jarras. Era un anuncio setentero de ropa interior, y me hizo mucha gracia verle así. Aún conservo esa foto en el piso de mi abuela… :)
Siempre me quiso mucho… De hecho siempre me decía que era muy guapo y fue el primero que me dijo que el pelo rapado me sentaba bien… Era muy cariñoso y se interesaba mucho por mí, incluso este último año en que mis cosas habían cambiado un poco… Se quedó muy sorprendido cuando se lo conté, porque él siempre nos había visto como una pareja que se quería mucho… Me dijo que si yo creía que valía la pena, luchara por ella… Pero cuando le dije que ya había hecho todo lo que podía hacer y que todo estaba perdido, y le relaté lo que había puesto de mi parte, me comprendió. Entonces me dijo que me preocupara por recuperarme y que si tenía que llegar algo, ya lo haría… Que la vida ponía las cosas en su sitio al final y que a mí me tenía que llegar algo bueno…
Fue una persona que vivió como quiso… Sin miedos… Y es algo que siempre admiré de él, a pesar de que también fue un poco irresponsable en determinadas circunstancias… Pero supo disfrutar de lo que le ofreció la vida al máximo, tal como vinieron las cosas… Sin dar explicaciones… Por eso me gustó que me aconsejara aquellas palabras frente a su piso…
Y eso hice… Preocuparme por mí (aunque no pueda dejar a veces de preocuparme por los otros, y es algo en lo que tengo que mejorar)…
Se ha ido hace una hora y media… Aún es algo extraño… Sólo he querido dejar constancia de la pena que me ha dado con estas atropelladas palabras… Se han removido demasiadas cosas del pasado estos días… Muchas vivencias con el extraño olor a despedida que lleva impregnado la muerte…
Prefiero quedarme con la imagen que tengo de él vestido de blanco que la que tengo de su paso por el hospital… Ahora ya no sufre… Es lo bueno de que las cosas acaben… Se consume el dolor… Se recomponen las heridas y los que se quedan piensan en el tiempo que les queda por delante…
Dicen que los Escorpio tiene un corazón de acero…
#Scorpio's have hearts of steel.
— Best of Scorpio (@BestofScorpio) March 28, 2014
Pero el acero se oxida a veces, y se llena de las muescas de sufrimiento que han quedado atrás… Hoy tengo una más en el mío, pero no dolerá por mucho… Estoy seguro de que él debe estar montando ya una fiesta allí donde esté y yo tengo que hacer lo mismo… Cada una de esas antiguas cicatrices significa una victoria más… Y cada sonrisa que muestras, es un paso adelante hacia el final del desierto… Y yo voy a sonreír y a seguir dando pasos…
Every single night
[En el desierto la noche ha caído… Hace días que, cuando el sol se oculta, el frío deja notar su presencia con algo más de intensidad… Empiezan a ser noches en que únicamente las sábanas no consuelan lo suficiente… En que se echa de menos algo más…
El protagonista está sobre el escenario moldeando la arena para formar una almohada… Una vez ha conseguido darle forma se tiende sobre su hombro, dando la cara al público asistente, y se cubre con un trozo de lona… Entonces da inicio a la función…]
-Cada noche, cuando me voy a dormir, lo hago con el deseo de soñar. Sí, ya sé que todos lo hacemos, aunque al despertar no seamos conscientes de ello. Pero me da rabia estar perdiéndome cada noche esa segunda vida que todos tenemos la oportunidad de vivir mientras dormimos. Claro que hay sueños (o más bien pesadillas) que son mejor evitar. Pero sinceramente, correría el riesgo. Preferiría vivirlos antes que despertar por la mañana con la sensación de que sólo se ha apagado el piloto de mi mente durante unas horas y que una vez recargada hay que ponerse en marcha en la vida real.
Aun así, hay sueños que no hace falta vivir durmiendo… Y el sábado pasado, en la 2ª Feria Steampunk de Barcelona (dentro de la EuroSteamCon) viví uno de los más grandes, estando bien despierto… Para mí esta imagen lo resume todo… :)

Ha sido la primera vez que me he sentido «escritor» de verdad, aunque la palabra me sigue sonando demasiado grande para mí… :) Aun así, vivir esos momentos y que me acompañaran personas a las que quiero mucho, fue de las cosas más especiales que he vivido en los últimos tiempos…

Ya al llegar y asistir a la primera charla como oyente, me dije a mí mismo que tenía que disfrutar, que no podía ponerme nervioso y eclipsar esa vivencia con el miedo… Así que me puse a las riendas y templé todo lo que pude mis nervios… Y eso hice… Cuando empecé a hablar se me pasó todo, sonreí y seguí adelante… :)
No tengo la impresión de que les diera una charla demasiado aburrida. Durante toda la semana intenté (con la ayuda de mi chamana) hacerla lo más amena posible y dejando mi visión de este mundo y alguna nota de mi relato en el trasfondo. Algo que podría parecer pretencioso, pero que quise enfocar desde la humildad… Ofreciendo lo que tengo… Mis ideas… Mi trabajo y el resultado de la constancia que me he impuesto desde el año pasado y que tan buenos resultados me ha dado hasta ahora…

Realmente, no puedo quejarme en absoluto… Un año atrás asistía a esa misma feria como espectador, intentando que ese escritorzuelo que reemprendía la escritura de nuevo se empapara de aquel mundo de engranajes y vapor… ¿Quién iba a pensar que un año después estaría sentado en un escenario con un micrófono en la mano?
Mi vida entonces era algo diferente… Pero muchas cosas han cambiado desde entonces, y estoy muy orgulloso de todo lo que he conseguido superar, de cada paso que he dado… También muy agradecido de todos los que me han ayudado en el camino…

El momento de la firma fue también muy emocionante… No sólo por hacerlo en el stand de Gigamesh, para mí «el templo», la mejor librería que he pisado en mi vida… Ni porque la lona que tuve detrás debía ser la misma que tuvo detrás Neil Gaiman en su paso por aquí (como me recordó una amiga)… Sino porque tuve que dedicar alguna fotografía y el libro a varias personas a las que quiero, y en especial, a mi padre…

Nunca estoy solo. Sé que, aunque no estuvieran allí físicamente, mis fantasmas me acompañaron… Y estoy seguro de que se sintieron muy orgullosos de mí, aunque yo no pudiera ver sus ojos… Sí vi los de mi padre, y lo pude leer en ellos… Y eso es algo que no podré olvidar… :)
Tengo que recordar muchos momentos de ese sábado. Atesorarlos por si vuelve algún día en que me convierta en mi peor enemigo, que pierda la fe en mí o que la frustración me asalte. Cuando crea que no puedo llegar a alcanzar lo que me propongo, lo que quiero llegar a ser…
Sé que llegarán, me conozco; pero también sé que con todo lo que he aprendido este tiempo y con el apoyo de algunas personas, tengo armas suficientes para vencer a ese otro yo… Ahora sólo quiero sentirlo todo… Disfrutar de momentos como éste y como otros que espero que sigan viniendo en un futuro… Dejar que las emociones me envuelvan como las sábanas en verano… Disfrutar de más sueños que se vayan haciendo realidad… :)
¿Con qué voy a soñar esta noche? ¿Qué quimeras cumpliré al despertar? Todo son preguntas… Quizás mañana tenga las respuestas… Quizás no… Por el momento, buenas noches a todos… Y gracias a los que obraron el sueño del sábado… :)
[Un foco se apaga… La oscuridad se adueña del escenario…]
Strange Magic
[A lo lejos, en ese desierto que parece no tener fin, se vislumbra una mesa y alguien agazapado sobre ella, como si estuviera garabateando incansablemente folios y más folios… Algunos de ellos han volado con el soplo de la ventisca. El resto se mantienen sobre la mesa gracias a un peñasco que ha colocado el protagonista, y que sustenta todo lo que va escribiendo… Cuando el actor principal percibe que el público ha llegado, se dirige a ellos arqueando las cejas y mordiéndose el labio…]
-Llevo unos días con los nervios a flor de piel… Estoy intentando preparar un poco mi exposición para el sábado y el peso de la responsabilidad me está ganando de momento. Es la primera vez que me toca hacer algo parecido y no me gustaría hacerlo mal, ni defraudar a aquellas personas que han confiado en mí… Pero estoy seguro de que esta derrota no será por mucho tiempo. Sé de lo que soy capaz… :)
Si algo me está ayudando para mantener la calma son las enseñanzas que he aprendido estos últimos meses… Tengo que reconocer que durante este tiempo de travesía en el desierto he tenido mucha suerte… Me he ido encontrando con ciertas personas que se han ofrecido a mostrarme ese camino que no veía, y gracias a ellos el periplo por estas arenas no es todo lo duro que era al principio… Una de esas personas es mi chamana…
A veces pienso que, si algún día supiera que para mis adentros, y con todos los respetos, la llamo «chamana», quizás podría tomárselo a mal. En realidad para mí es todo un piropo, porque es una palabra que comprende todo lo que ella representa para mí; esos conocimientos que los antiguos chamanes indios atesoraban acerca del hombre.
Afortunadamente para ella, tiene un nombre muy bonito y curioso a la vez, y hoy es el día de su Santa (no hubiera imaginado siquiera que tuviera santoral). Así que me ha parecido una ocasión inmejorable dejar aquí escrito lo mucho que me ha ayudado desde que una casualidad me hizo encontrarla… :)
El otro día, al compartir en su red la noticia de la charla que tengo que dar, me di cuenta de todo lo que ella me ha ayudado y todo lo que le debo… No sólo en este sueño loco que tengo de hacerme un hueco en la escritura, sino también como persona… Si antes era bueno, aunque con mis errores e imperfecciones (supongo que como todos), desde que la conozco creo que soy mejor persona… Que me ha ayudado a madurar un poco más (aunque aún tengo algunos temas que resolver, pero de los que estoy seguro de que saldré airoso) y a darme cuenta de mis debilidades y aquellos puntos en los que me equivoco… Tengo muy en cuenta sus opiniones y valoro el esfuerzo que pone en mí, incluso cuando el cabezota que vive en mi interior aflora… Aunque así le doy motivos para que ejercite su paciencia… :)
Estando con ella surge una extraña magia… Algo que es difícil de explicar, pero que a su vez me hace sentir muy cómodo, en paz, como si ya la conociera desde hace mucho más tiempo… Con ella las horas pasan volando y el ambiente se llena de una energía muy especial, como el magnetismo que desprende con su presencia, con lo que me cuenta o con su sonrisa desarmante… :)
Siempre bromeamos acerca de que formamos un buen equipo (o un «muy buen equipo» según ella)… Nos complementamos muy bien en las tareas en las que nos embarcamos (porque ella también quiere abrirse en el campo de ayudar a otros, como lo hace conmigo, y yo intento colaborar en lo poco que puedo) e incluso hemos fantaseado con la idea de llegar a trabajar juntos en un futuro… Si hubiera alguna forma de combinar nuestras aptitudes, estoy seguro de que llegaríamos muy lejos… ¿Quién sabe si lo conseguiremos? :)
Y estos días, gracias a ella y a sus consejos, espero conseguir centrarme y hacer un buen papel en la convención. Es muy posible que no pueda estar allí, recogiendo parte de los frutos que le pertenecen, pero lo estará en espíritu… Soy una persona que no olvido a mis amigos ni a los que me han ayudado… Y ella va a ser una de esas deudas que tengo que saldar algún día, porque las cajas de galletas a las que le invito cuando tengo algo que celebrar no me parecen suficiente pago… :)
Pero si quiero que siga estando orgullosa de mí, me temo que tengo que volver a mis tareas… Así que deseadme mucha suerte; la voy a necesitar… :)
[El protagonista vuelve a sumergirse en sus folios… Y en el aire, esa magia que busca vuelve a relucir…]
Canción sin fin
-Hace tiempo que sé que nada dura para siempre… Así que, el día que llegue el final de mis aspiraciones de escritor, espero recordar esto con mucho cariño… Voy a estar rodeado de gente que me quiere, y de los fantasmas que me acompañan allí donde voy… No se puede pedir nada más… Bueno, quizás sí… Que no haga mucho calor para que no empiece a sudar mares…
Va a ser aterrador, emocionante y divertido… Y no sé con qué orden elegir esas palabras… Seguro que os lo contaré aquí… Por lo pronto quiero prepararme para que todo salga lo mejor posible… No sé con quien participo en el coloquio, pero tengo que estar a la altura de mis compañeros… :)

Por si fuera poco, soy parte de La Liga de los Escritores Extraordinarios, según la organización de la convención. Un honor que me consideren merecedor de ese título… :)

Man Of The World
-Seguir caminando… Hace mucha ilusión ver tu nombre en algo así… Si veis los cuatro primeros minutos del vídeo podréis haceros una idea de lo orgulloso que puedo sentirme en estos momentos…
También en la radio…
Pero hay que seguir caminando… El desierto es muy vasto aún… Y el agua escasea…
These are the days of our lives
«those days are all gone now but one thing’s still true…» :*

Any dream will do
-Desde que vi este vídeo, se convirtió en otro de esos himnos… Pero sólo este video con él cantando esta canción… Ninguna otra versión me sirve…
Time
-Hace unos años apareció por Internet uno de esos vídeos capaces de remover muchas emociones… Debo confesar que a mí se me saltaban las lágrimas al verlo… En él se podía ver una de las performances de Marina Abramović en el MoMa del 2010. Para mí hasta ese momento, esta mujer era una perfecta desconocida, pero debo reconocer que este vídeo me tocó mucho en su día… Como describirlo con palabras es algo difícil y la persona que lo ha puesto a disposición de todo el mundo hizo un resumen perfecto, creo que es mejor reflejar aquí el contenido con sus propias palabras…
Separarse no es dejar de amar, y no siempre sabemos si lo hacemos por las razones adecuadas.
Marina Abramović y Ulay tuvieron una apasionada relación amorosa en la década de los 70’s. Cuando sintieron que se extinguía, hicieron un pacto: recorrerían la Muralla China, cada quién desde un extremo para encontrarse en el centro, darse un fuerte abrazo y no volver a verse.
Muchos años después ella expuso en el MoMa y presentó ‘el artista está presente’.
Como parte de la exhibición, ella se sentaría un minuto en silencio mirando a los ojos de quien quisiera sentarse frente a ella. Observa lo que pasó cuando sorpresivamente, él se sentó frente a ella.
Ver esas miradas… Esos gestos de nerviosismo… De aceptación… De AMOR con letras mayúsculas, después de tanto tiempo de separación… Me ponen los pelos de punta…
La casualidad se dio cuando el mes pasado la artista estaba haciendo una nueva performance en la Serpentine Gallery de Hyde Park… Sinceramente, teníamos intención de visitar esa galería para ver cuadros, pero cuando nos topamos con ella, recuperamos inmediatamente el recuerdo de ese vídeo y, a mí en concreto, me invadió un poco el miedo a lo que nos podríamos encontrar dentro…

Después de casi dos horas de cola, pues el acceso estaba controlado a pequeños grupos, entramos y nos pidieron dejar los móviles y demás en taquilla… Y nos dieron unos cascos para aislarnos del ruido… Entonces nos hicieron pasar… Había tres espacios delimitados… La sala principal, la más grande, sorprendía al entrar, pues en ella topabas justo al cruzar el umbral de la puerta con muchos de los asistentes con los ojos cerrados y en medio de la sala, estáticos, meditando… Yo al principio me situé en la pared y estuve observando… Pero no me atreví a participar…
Entonces nos movimos a la segunda sala, donde te ponían una venda en los ojos y te dejaban caminar libremente… Al principio era una sensación angustiosa… Sin poder oír y sin ver, te encontrabas completamente perdido… Pero si dejabas fluir tu conciencia y te abandonabas a esa sensación, era muy gratificante… A veces topabas con otra persona y mediante el tacto intentabas saludarle o incluso darle un abrazo (una de mis nuevas asignaturas es aprender a dar abrazos, y no, no creáis que un abrazo es sólo el gesto que hacemos todos, hay mucho más encerrado en él)… Perdí la noción del tiempo en ese espacio y topé varias veces con las paredes y con gente… Pero es cierto que la sensación de miedo desapareció del todo y se convirtió en un juego divertido… Al final, salí de ella y volví a la sala principal… La tercera sala, llena de sillas, quedó sin explorar…
Pero al volver a la principal, me di cuenta que la propia Marina estaba entre la gente que meditaba en pie… Y sin tiempo para poder reaccionar, en ese momento un chico me cogió de la mano y me llevó justo a un metro tras ella para dejarme allí… Entonces me pidió que cerrara los ojos… Y me puse a meditar, como he aprendido a hacer durante este tiempo…
La energía que desprende esta mujer es muy especial… Tanto en sus gestos como en su silencio… No podría expresar lo que se sentía allí, rodeado de toda esa gente y cerca de ella… Sólo puedo decir que fue una experiencia enriquecedora y que valió la pena que se diera esa nueva casualidad… Al final tuvimos la suerte de poder saludarla y hacernos una foto con ella…

Sinceramente, fue una experiencia que contada queda deslucida… Sólo puede vivirse… Pero yo sigo anclado en ese vídeo… Ese reencuentro… Y…
