Sprawl II (Mountains beyond mountains)

mayo 7th, 2014

-¡Vaya! ¡Me habéis pillado!

[El protagonista está sentado junto a una hoguera, meneando una sartén sobre el fuego…]

-Esta mañana me he levantado algo alicaído. Supongo que es el bajón propio de la resaca emocional que he sufrido el fin de semana con el asunto del anillo. Aunque el tema acabara milagrosamente bien (y me haya servido para aprender de nuevo una valiosa lección), no puedo negaros que pasé unos momentos horribles, y esa tensión acumulada tenía que escapar por alguna parte… O quizás es que este día tiene otros motivos para que me despertara así…

El caso es que, después de mi caminata matutina, me he enfundado en una camiseta con un mensaje muy apropiado y he empezado a planear un menú para quitarme esa sensación de tristeza. Cuando estás en el pozo, buscas la felicidad en las cosas más nimias, en «tonterías», como las llamo yo. Pero lo cierto es que si no fuera por estas cosas, ni siquiera me levantaría de la cama. Y, desde hace unos meses, una de esas tonterías que me esta ayudando a mejorar es la cocina.

mountains1

[El actor principal remueve con un golpe seco de muñeca el contenido de la sartén… El chisporroteo y una humareda se escapan del interior… El aroma que desprende lo que se cocina asalta a las primeras filas de la sala…]

Cocinar me calma. Me hace desconectar de mi realidad y me mantiene entretenido con algo de lo que aprendo cada día. Siempre me he defendido en la cocina, sin llegar a ser un «cocinitas», lo reconozco. Pero haber conocido a mi profe me ha ayudado a mejorar aún más y a abrirme a nuevos sabores y combinaciones que a mí no se me hubieran ocurrido de otra forma. Descubrir los beneficios de invertir tiempo en cocinar ha sido todo hallazgo. Además, me ha permitido perder 13 kilos (de momento). Otra «tontería» más.
Cuando era más joven no estaba a gusto con mi cuerpo, pero llegó un punto de mi vida en que me dejé de esas obsesiones. Simplemente viví, aun sin tener un cuerpo perfecto. Me centré en cultivar mi mente y mis valores, cosa que creo que es más importante. Realmente no necesitaba deshacerme de esos kilos, pero sí necesitaba algún reto de este tipo para motivarme, y no me ha ido mal. Ahora que peso lo mismo que pesaba en bachillerato, creo que ha merecido la pena conseguirlo. Pesar menos te hace estar más despierto, sentirte mejor con lo que te rodea y controlarte. Es como si la circulación de la sangre llegara a rincones que hasta ahora estaban abotargados y necesitaban revitalizarse. Incluso si paso la mano por el estómago, puedo notar la famosa «chocolatina», cosa que me hace cierta gracia, aunque no quiero conseguirla. No es mi objetivo.
En realidad, ahora que estoy más contento con mi cuerpo parece que me conociera mejor a mí mismo. Aunque como dijo mi chamana hace poco, la soledad también te ayuda a conseguir ese efecto…

Como os contaba, a mediodía me he puesto a cortar y cortar (con mi viejo cuchillo, aunque tengo ganas de estrenar mis cuchillos de cerámica) y han empezado a salir montañas de verduras. Aún no domino el corte tanto como el manejo de las sartenes o mi legendario arte para batir huevos, pero tiempo al tiempo. Además me he buscado un pinche de cocina para que me ayude a partir de ahora en estas tareas. Y ha sido así como se me ha ocurrido acudir aquí y hablaros de esta nueva pasión. Otra más. Con todas las que ya tenía… ¿Os podéis creer que antes de ir a dormir me ilusiono pensando en lo que voy a desayunar al día siguiente? Estoy chiflado… Pero ya lo sabías, claro…

mountains2

Debo confesar que cocinar para uno mismo a veces me da un poco de palo. Crees que no tiene sentido invertir tiempo en preparar un plato elaborado cuando vas a ser tú el único comensal. Pero ya veis que el beneficio no es sólo disfrutar del plato, sino también del proceso. Y es por eso que, aunque no tenga el día, me obligo a prepararme un menú en condiciones. Todo por la satisfacción que obtengo y por disfrutar de algo hecho con cariño, aunque sea para mí mismo. Tengo que cuidarme yo solo… :)
Por ejemplo, hoy que estaba algo necesitado de mimos y, como no hay nadie que pueda dármelos, he pensado que necesitaba chocolate. Entonces he improvisado un postre sencillo pero con gracia y una dosis generosa de cacao… Y me ha sentado muy bien… :)

mountains3

Desde que Hulk se ha puesto a cortar conmigo, he estado tarareando la canción durante todo el día. Y constantemente me venía a la mente el recuerdo de aquel día en que la cantábamos en el coche, a grito pelado, de camino a Andorra, mientras nos asombraba la enormidad de aquellas montañas…
Sigo escalando… Algún día llegaré a la cima… Os enviaré saludos desde arriba y os invitaré al rancho… ¿Gustáis?

[El protagonista ofrece la sarten a los asistentes con una sonrisa… Y esperando que no haya mucha demanda o tendrá que seguir cortando ingredientes un buen rato…]

Trust

mayo 4th, 2014

trust1

trust2

«and with this ring I play so dead…»

mayo 3rd, 2014

-Al final Madame Odamae tenía razón. Después de esta semana nada sería igual…
Hoy en un alarde de hiperactividad, decidí que tenía que lavar el coche. Hace unas semanas cayó una lluvia de barro que fue la comidilla de toda Barcelona por unos días y que dejó todo como si hubieran volcado kilos de arena encima. Mi coche no fue excepción, y como no quería perder demasiado tiempo (el tiempo es de las pocas cosas valiosas que tengo ahora), pensé en llevarlo a un autolavado por primera vez. La verdad es que tenía hasta ganas de probarlo, como los niños cuando van a subirse a una atracción en la feria. Ha sido divertido.

autolavado

Al llegar a casa, siguiendo con mi enajenación temporal, he decidido que para dejarlo del todo listo, lo limpiaría también por dentro. Hacía años, desde nuestro último viaje a Málaga, que no lo hacía. Aunque pueda parecer imposible, tampoco lo necesitaba, pero quería cerrar ese capítulo también. Recoger los rastros que quedaban de aquello… Para mí era algo difícil pero lo estaba llevando bastante bien…
He aspirado todo el coche, he llenado un cubo de jabón y, esponja en mano y bayeta en la otra, he ido limpiando con la satisfacción de estar haciendo algo positivo. Algo de lo que me sentiría contento al acabar. Y era así… Hasta que ha llegado el momento de recoger…

He vaciado el cubo en la alcantarilla que hay al lado de casa, y al quedar todavía con mucha espuma, he llenado una segunda vez el cubo para aclararlo. Y ha sido al volcar ese segundo cubo cuando he oído un tintineo de algo que caía. La verdad es que me ha extrañado, pero no le he dado importancia, creyendo que quizás era alguna pieza pequeña del coche que al pasar la esponja me había llevado por delante. Una vez recogido todo he decidido ir a prepararme la comida. Así que me he ido a lavar las manos. Y al secármelas y mirar mi mano derecha (algo que hago instintivamente desde que tengo lo que ahora he perdido), me he dado cuenta de que mi anillo no estaba. Enseguida he relacionado ese tintineo con él y se me ha caído el mundo encima…

Ese anillo me lo dio mi abuela tiempo antes de morir. Según me dijo, era un anillo que había sido de mi madre cuando era pequeña (de hecho, yo lo llevaba en mi dedo meñique, porque no me cabía en ningún otro dedo). Según me dijo, tanto mi madre como mi tía habían tenido uno igual, una pequeña alianza de oro. Mi abuela siempre me pedía que llevara una pulsera o una cadena de oro al cuello; le hubiera gustado que un día hubiera aceptado llevar algo así, aunque a mí nunca me atraía la idea. Pero un anillo era diferente. Siempre me han gustado y he tenido una relación especial con ellos. Así que accedí a quedarme con él. Y desde entonces lo llevé en mi mano y lo atesoraba como algo de lo que no podría separarme nunca.
Desde que lo llevo, y especialmente en estos últimos tiempos, se había convertido en una especie de interruptor. Cuando estaba dándole demasiadas vueltas a la cabeza o nervioso, lo hacía girar en mi dedo pidiendo algo de calma. Y solía funcionar. No sé cómo voy a suplir ahora eso.

Es curioso que mi amigo I. también intervenga en esta historia. Hace unos meses, comentando el tema de mi brazo, me dijo que por qué no me cambiaba el anillo de mano, no fuera que me estuviera dificultando la circulación en él (ya que entonces lo llevaba en la izquierda, la del brazo afectado) y yo acepté la sugerencia. Aunque parezca extraño, en mi otra mano el anillo bailaba un poco, pero no hasta el punto de peligrar. Incluso hace justamente una semana, en nuestra cita del pasado sábado, salió el tema del anillo, porque él creía que ahuyentaría a gente que quisiera conocerme por interpretar que era una alianza de casado (que ni lo era, ni estaba en el dedo que corresponde)… Tuve que contarle la historia de ese anillo para que supiera lo equivocado que estaba… Ahora ya no tendrá motivos para temer por mí futuro… Una maldita alcantarilla se ha encargado de ello…

alcantarilla

Mirando atrás, mi relación con los anillos ha sido bastante peculiar. El primero de ellos al que le tenía un cariño muy especial lo perdí en mi primer viaje a Málaga, en un restaurante italiano. Otro de ellos se partió. Otro lo regalé y espero que siga estando en las manos en las que lo dejé. Los tres relacionados con Ella. Sólo me quedaban dos anillos especiales para mí. Uno que me quité cuando se acabó nuestra historia, porque era muy duro llevarlo e ir recordando todo lo vivido juntos, y éste que ha desaparecido hoy…

¿Y si no me hubiera cambiado el anillo de mano? ¿Y si me hubiera dejado de tonterías y me lo hubiera quitado para limpiar? Pues quizás aún lo tendría. Pero los «y si» son cuestiones que sólo sirven para martirizar más a los que ya no pueden hacer nada… Lo aprendí hace no mucho tiempo… Hice lo que consideré que estaba bien… Confié… Y me tocó perder… No hay más explicaciones que dar…

He revisado unas cuantas veces los alrededores de la alcantarilla y el interior, aunque la espuma no ha bajado y es difícil poder ver algo desde esa altura… Mañana volveré a revisarlo todo y supongo que el lunes llamaré al Ayuntamiento por si se puede hacer algo… Aunque me temo que está todo perdido…

Intentando pensar con todo lo que he aprendido en este tiempo, he interpretado que es una señal de la vida para decirme que tengo que dejar de apegarme tanto a lo material… El sentimiento se lleva dentro, y por mucho que haya perdido ese anillo, eso no es indicativo de haber dejado de querer a mi madre (lo más retorcido del tema es que mañana es el Día de la Madre), ni mucho menos… Pero me ha dolido… Intento autoengañarme pensando que quizás mi abuela se equivocara (durante sus últimos años a veces no sabía lo que hacía) y que ese anillo realmente no tuviera nada que ver con el pasado de mi familia… Ojalá… Me sentiría menos culpable…
Es una pena que las lecciones se tengan que aprender siempre a malas. Aunque, como dice mi profe de cocina, quizás si no fuera de esa forma, no se aprenderían nunca… Sólo espero que de la misma forma que se ha ido éste, en el futuro me llegue otro… Aunque no vaya a poder reemplazar al perdido… Noto que me falta algo… Me siento desnudo…

Al final Madame Odamae tenía razón…

Four leaf clover

abril 30th, 2014

-Llevo desde el domingo fascinado. Viviendo en un aura de irrealidad en la que me siento extrañamente ilusionado. Os preguntaréis qué es lo que me ha llevado a este estado de anestesia emocional, con todos los rollos depresivos que llevo contando en los últimos tiempos… Pues bien, la solución a vuestras dudas está aquí mismo…

[El protagonista enseña un trozo de recorte de una revista, en él puede leerse un texto escueto…]

madame odamae

Esto venía en una de esas típicas revistillas gratuitas de cualquier ciudad de este planeta. Esas que puedes recoger en la panadería y que suelen servir para bien poco si no tratan algún tema que realmente te interese. Llevo un tiempo leyendo sobre estrellas y lo que caracteriza a los signos del Zodiaco (en especial, los de aquellos que significan o han significado algo para mí), aunque sin llegar a la obsesión, por supuesto. Y en cuanto compro el periódico o consigo alguna publicación de este tipo, instintivamente voy a la sección de horóscopos y leo.
En este caso, el texto viene firmado por la misteriosa Madame Odamae, un nombre de lo más exótico que ya se ha ganado un lugar en mi próximo relato y detrás del cual debe esconderse un intento de Elena Francis del mundo de la Astrología. Pero esa nota, en la que promete que para los nacidos en mi signo esta semana va a marcar un antes y un después en nuestras vidas, y que durante estos días vamos a tener mucho protagonismo y aún más acción, ha despertado en mí unas esperanzas inusitadas en que por una vez algún charlatán de este tipo tenga razón. Porque creo que habrá gente que realmente tenga un don especial para esto, pero también, que hay mucho Sandro Rey suelto aprovechándose de la gente con la fe destrozada.

Pero, ¿qué queréis que os diga? Me ha hecho gracia el atrevimiento de esta mujer/loquesea, y estoy contando los días para ver si finalmente acierta. Me encantaría, claro… Pero de momento hemos llegado a la mitad de la semana y la cosa no parece que vaya por ese camino, aunque es cierto que ha sucedido algún que otro avatar de esos extraños que tiene el destino… El pasado siempre vuelve, supongo…
Si Billy Corgan hace conciertos en la tetería de Madame ZuZu, ¿por qué no puedo adoptar yo a Madame Odamae como oasis para construirme una realidad alternativa, lejos de este desierto? ¿Y tomar mi té con la confianza que da que Madame Odamae acertará finalmente? ¡No tiene precio! Aunque no lo consiga, el hecho de apartar fantasmas de mi mente durante una semana es ya digno de agradecer… :)

billy corgan madame zuzu

Lo que hace el aburrimiento, ¿verdad Billy? ;)
Suerte que ya toca volver a la novela… El relato ya está entregado, tenía también fantasmas… Y amores imposibles… A ver hasta dónde llega este pequeño…

Orion’s Belt

abril 26th, 2014

-Hace casi diez años mi vida era muy diferente a como lo es ahora. Tenía una estabilidad plena, y por estas alturas del año estaba a punto de conocer a una persona que iba a ocupar gran parte de los años siguientes. Sinceramente, creo que era feliz, y años después lo llegué a ser aún más, cuando compartí el día a día con aquella persona que creía que estaba destinada para mí. Eran buenos tiempos… :)
Pero hace casi diez años también sucedieron cosas realmente traumáticas. La verdad es que el 2004 fue un año de lo más movido, como lo ha sido el año pasado. Y aun así, volvería a esa fecha si tuviera una máquina con el poder para hacerlo.

El 26 de noviembre del 2004 era viernes, y Madee presentaba su -por aquel entonces- último disco, «Orion’s Belt» en l’Espai. En aquellas fechas ya les había visto varias veces y formaban parte de la banda sonora que compartí con Ella durante estos años. Pero esa noche de noviembre iba a ser muy especial. No sabía que la salud de mi madre iba a dar un giro tan brusco en unos pocos días y finalmente iba a dejarnos diez días después. Imaginaos el mazazo, si podéis. Ese concierto fue el último que vi con esa pieza tan importante de mi vida entre nosotros, y si ya de por sí las canciones me retrotraen a ese momento (incluso hay una canción dedicada a un mes que para mí posteriormente fue muy importante), el recordar el concierto y todo lo que sucedió esos días me deja bastante tocado.

Recuerdo que durante los días posteriores a la muerte y al funeral, machaqué ese disco como pocos… Y es hoy en día y me sigue poniendo los pelos de punta…
Al acabar el concierto, compré dos camisetas. Siempre lo hice, en señal de querer compartir con Ella lo que me entusiasmaba, aunque no hubiera podido estar allí para vivirlo juntos. Siempre me ha gustado compartir mi felicidad con los otros, y casi he disfrutado más haciendo eso que digiriéndola por mí mismo. Ignorante de mí, creía que esos momentos iban a continuar para siempre y me parecía un buen recuerdo de esa nebulosa extraña de ilusión que marcaba esos días, hasta que todo cambió.

camiseta madee

Esta noche, Madee vuelven a reunirse para tocar ese disco entero. Volver a verles es casi un sueño hecho realidad. Y esta noche me volveré a poner esa camiseta. Está algo vieja ya porque ha pasado por muchas batallas, pero tengo que ponérmela. Además, seguro que ahora me viene mucho más holgada… :) En parte será un homenaje a mi madre, pero también será recuperarla a Ella y todos esos momentos que vivimos juntos, aunque ya nada vaya a ser como antes. Quizás sea otro peldaño más hacia la despedida que nunca quise vivir pero que se va haciendo realidad día a día… Me dijo que nadie sabía qué iba a pasar en el futuro, que había dejado de preocuparse por él. A mí me parece bastante fácil saber lo que el futuro nos deparará siguiendo alejados y empezando relaciones con otras personas, aunque me sorprende ese cambio de actitud. Ojalá hubiera conseguido no pensar tanto en el mañana antes. Muchas cosas hubieran sido muy diferentes. Pero me alegra saber que todos los que hemos participado en esta historia aprendemos y crecemos. La pena es que otros se llevarán esas enseñanzas y se ahorrarán el sufrimiento que vivimos…

Ya os he dicho que mucho ha cambiado en mi vida desde esa cita con Madee, incluso desde el último concierto que hicieron juntos en febrero del 2011. Las personas a mi alrededor han ido desapareciendo y por el contrario, ha habido pocas que hayan emergido para llenar los huecos. Aunque es cierto que hay algunas que están marcando esta nueva etapa de mi vida (mi amigo I. que es mi mayor apoyo, mi palmera, mi chamana y mi profesor en las clases de cocina). Son pocas, porque nunca he sido alguien con muchos amigos, pero los pocos que tengo, suelen ser especiales, y no me arrepiento de que sea así.
Todos ellos me han abierto la mente para redescubrir mi lado espiritual, algo que en ningún momento había perdido, pero que el día a día me había hecho olvidar. Ahora vuelvo a creer en las estrellas, aunque arrastre un lastre que pesa demasiado para conseguir despegar de una vez. Sigo con la mirada clavada en el pasado, y es algo que no me ayuda a seguir adelante. Esa es una de mis asignaturas pendientes.

El otro día mi chamana me propuso un juego curioso. Una mezcla de cartas del tarot y búsqueda interior que me llevó a formarme un puzzle donde encontrar la solución a estos momentos de oscuridad que estoy atravesando.

mapa

La conclusión a la que llegamos es que debía cambiar el punto de vista con el que veo las cosas y dedicarme a mis pasiones, a las cosas que me mantienen ilusionado, trabajando en ellas para alejarme de las dependencias que siento. Que tenía que darme cuenta de mi situación y ser agradecido y generoso conmigo mismo, ya que con los otros lo llevo siendo toda la vida. Y sobre todo, confiar más en mí mismo.
Casualidades o no, las cartas dijeron lo que mucha gente me está recordando en los últimos tiempos. Siempre me he considerado una persona especial. Alguien que deja poso. No un cascarón vacío. Incluso algunas personas me han comentado que tengo un magnetismo especial, cosa que me halaga (aunque modestamente, me cueste creerlo). No soy arquitecto, así que no puedo dejar un puente o una torre altísima por la que ser recordado cuando yo ya no esté en este mundo, pero si puedo dejar una pequeña brizna de mi conciencia en la mente de las personas, habrá valido la pena. Que alguien piense en mí y diga: «jo, qué tío…». Y que si alguna vez llego a tener hijos, pueda inculcarles esos valores y mi fuerza (cuando vuelva a ser yo mismo de nuevo). Aunque el tema esté bastante difícil, es algo que me gustaría conseguir algún día…
Estos pensamientos volvieron a aparecer ayer al enterarme de la muerte de Tito Vilanova. Alguien que ha dejado huella con timidez, modestia y calma, sin levantar polvo pero calando hondo en las personas que la conocieron. Así me gustaría que me recordaran. Si puede ser con cariño, mejor… :) Pero me alegraría saber que he podido aportar algo a los que conviven conmigo o ayudarlos de alguna manera. Esa ha sido siempre una de mis constantes. Me gusta ayudar desinteresadamente. Me siento orgulloso de hacerlo y no creo que deje de hacerlo nunca. Demasiado viejo para cambiar eso ahora… :)

Por otro lado, mi chamana me dijo que, por todo lo que ha significado mi madre para mí, debería honrar su memoria dejando de torturarme. Por todo el esfuerzo que ella puso en mí, no debo dejar que las circunstancias me estén hundiendo de esta forma. Porque entre otras cosas, ella hubiera sufrido al verme así. Y es algo que realmente me dejó muy pensativo. Al día siguiente compré tres rosas de Sant Jordi, para las tres mujeres que más han marcado mi vida, estén donde estén: mi madre, mi abuela y Ella… Y a partir de ese día me comprometí a dar un giro a todo. Toca poner en práctica ese mapa que trazaron las cartas.

Quedan unas horas para el concierto y escribo otra vez envuelto en soledad… Pronto esta casa va a ser demasiado grande para mí solo y quizás sea el momento de seguir moviendo fichas en esta partida… Veremos cómo va evolucionando todo, pero ese futuro en el que no había que pensar da señales de que pronto volveré a quedarme en completa soledad… Estas semanas en que la estoy experimentando a trocitos no está siendo demasiado grave. La música y la escritura llenan los espacios, y la cocina me deja seguir creciendo y recuperando energías. Parece mentira y estoy enormemente agradecido a lo que sea que exista allí arriba por haberme guiado a iniciarme en este mundo de los fogones. A veces recuerdo los desencuentros que hubo también por ese asunto, cuando hubiera sido una forma de seguir compartiendo y creciendo juntos. Aish. Pero la verdad es que me siento muy contento de mis progresos y de que gracias a ellos ahora sea también mejor en esa disciplina. También por haber conocido a mi profe, por supuesto. Todo está sumando para bien… :)
Es cuestión de tiempo que con confianza todo vaya mejorando si sigo por ese camino. No puedo engañaros, se echa de menos levantarse por las mañanas y tener alguien que se acuerde de ti y te envíe un mail de buenos días (ya no os digo, despertarte con esa persona). Pero sé que en realidad sería como las pastillas para los locos, calmarían la ansiedad pero no curarían. Y yo necesito curarme completamente para poder volver a tomar las riendas de mi vida. Quizás me acostumbré a esas cosas y no debería haberlo hecho nunca. Debí seguir pensando que en cualquier momento depender de otra persona te hace más vulnerable y que sólo debía pensar en mi felicidad para así poder hacer feliz a las otras personas.
Pero cuando amanece y veo las nubes cruzando mis pensamientos es cuando saco fuerzas de mí mismo y me atrevo a pensar que ese día puede ser mejor de lo que creo, y es lo que me obliga a salir de la cama y ponerme en marcha. Y aunque luego no se cumpla, esa llama me mantiene vivo. Algún día tendrá que pasar lo contrario… Siempre es cuestión de tener paciencia… :)

Llevo escuchando esta canción en mi cabeza desde hace ya varios días. Supongo que porque presagiaba que se acercaba el día… Y hoy tengo miedo al momento en que la escuche en directo… Tengo miedo a cómo voy a reaccionar… Las heridas aún están en carne viva… Y eso que ha pasado ya tiempo… Aún tengo que seguir pasando páginas…

Like trees without branches
With lonely faces
Distracted and faking it
We can’t lose all these things
We’ll never know
We’re stuck in time
Without space
And we forget
To keep our feelings pure
C’mon
Let’s get lost
Blame all these stars
Singing sad songs
Looking inside
Falling apart
Throwing out our trash
A moment of joy
Tears in my eyes

Always running
Sinking into problems
Like satellites and starships
Could you see me?
All the things you said you could do
They have almost faded
Because you looked down on them
You use to hide
Staying in the darkness
Singing blue songs
Counting the hours
Just turn around
To look at the stars
Tears in my eyes
Tears in your eyes
Don’t say goodbye

For a moment
We felt older
Going nowhere
With eyes wide open
Losing Knowledge
And stealing it from others
My dear
I’ve never felt so close to someone
I am afraid of life
I’ve realised with my eyes wide open
That we can not rewind
Life just passes by…

Reign of love

abril 21st, 2014

-Hay veces que me gustaría coger un barco y desaparecer… Como el protagonista del relato que me está costando horrores acabar… Quizás porque lleva demasiado de mi propia historia… Hay canciones que te transportan, y ésta me lleva a un barco como ese… A zarpar y dejar todo atrás… A que sentir la brisa en las mejillas sea mi única preocupación… Qué fácil…
Y qué duro se hace todo cuando tienes que volver a levantarte… Pero hay que hacerlo…
Mi abuela decía que la lluvia se lleva todo lo malo… Pues hoy está lloviendo… A ver si es verdad y es capaz de borrarme la cabeza para no pensar…

Love is like a drug

abril 13th, 2014

[Un hilo de humo se asoma al otro lado de una de las dunas… El público parece intranquilo, ante la imposibilidad de que vaya a producirse un incendio en el teatrillo y las inexistentes medidas de seguridad del local les vayan a dejar en manos de una muerte segura… Unas señoras de la primera fila que parecen salidas de una novela de Agatha Christie cambian sus asientos para ubicarse al final del patio de butacas, como precaución… Al rato, y apareciendo de aquella duna lejana, se vislumbra la figura del protagonista que porta un ramillete de hierbas encendidas entre los dientes… Al verse sorprendido por el público, rápidamente se las quita de la boca y las sostiene en la mano…]

-Eh… Esto no es lo que parece… Os puedo asegurar que yo no soy demasiado partidario de cosas del estilo…

[El protagonista se acerca a un montón de hierbajos y utiliza el ramillete para prenderlos e iniciar una hoguera que le dé algo de calor en esta noche de pensamientos gélidos…]

-Nunca he probado las drogas… Lo más cercano a lo que he estado de ellas es en las humaredas que salen de los porros en los conciertos… Y una vez que le di dos caladas a un cigarrillo… No os asustéis… Era por una buena causa… Fue para celebrar el reencuentro de Los Tres Solterones después de mucho tiempo de enfado entre dos de ellos. Sinceramente, lo podríamos haber celebrado con las pizzas que acostumbrábamos a pedir, pero esa noche era especial. Lo mejor es que esa experiencia no me gustó. JM. me dijo entonces que si le hubiera cogido el gustillo, no lo hubiera dejado desde entonces. Pero fui afortunado entonces, y lo sigo siendo…
Reconozco que la gente que tiene alguna adicción de ese tipo debe ser muy fuerte para dejarla… Necesitas mucho de fuerza de voluntad y de ganar esa batalla diaria con el cigarrillo o con sustancias peores… Yo particularmente llevo tiempo en una cruzada indiscriminada para que mi amigo I. deje de fumar, pero sé que no puedo presionarle, porque tendrá que ser cuando él lo decida. Sólo espero que sea más pronto que tarde, para que no le afecte en la salud demasiado.

No he estado enganchado a ninguna sustancia en mi vida, pero sí lo he estado a una persona… Sin darme realmente cuenta hasta que se fue… Las temporadas en que no estábamos juntos eran asumibles, porque sabía que iba a estar bien allí donde iba y porque al final volveríamos a estar juntos y recuperaríamos el tiempo perdido… Soportaba la ausencia y me hacía fuerte para no preocuparla… Estos días de Semana Santa que se avecinan no van a ser nada agradables precisamente por ese tipo de recuerdos, porque fueron siempre días de reencuentros y de despedidas durante todos estos años… Pero con el punto final, mi síndrome de abstinencia se convirtió en mi peor pesadilla…
Hace unas semanas tuve otro descenso a los infiernos… Quizás fue porque vi unos vídeos de mi familia, buscando algo de aquel cariño que sólo una madre puede dar… Fue una experiencia bonita volver a ver a tantas personas que ya no están aquí… Pero también fue triste darme de bruces con la realidad… Y entonces recaí… Después de muchos meses… Es tan fácil sucumbir a la tentación en estos tiempos… Sólo hace falta teclear unas letras y aparece rápidamente lo que buscas…

Ese chute del otro día fue doloroso… Entró en la vena haciendo daño… Me enseñó el porqué no tengo que volver a jugar con este tipo de fuego… Me di cuenta de que los hilos invisibles que nos unían se van cortando poco a poco… Algunos sólo resisten por uno de los extremos… Otros han caído ya por el otro… Yo mismo me aferro a algunos por los que me tendrían que cortar los dedos para liberarlos… Pero la mayoría ya no se mantienen tensos… Se enredan y se hacen nudos… La llama se va apagando… Y a mí me sigue costando decir adiós a todo eso que una vez fue una hoguera tan intensa…
La palmera con la que hablo desde hace un tiempo me dijo la última vez que la visité que era muy difícil que, después de haber mantenido una relación tan larga y con tantas vivencias compartidas, pudiéramos ser simplemente «amigos»… Que lo más habitual es que fuera imposible el contacto en un futuro y nuestras vidas se separan para siempre… Que es algo que siempre nos estaría arrastrando durante toda la vida… Que siempre nos veríamos como algo más… Como aquello que fuimos…

La verdad es que esa conversación me dejó muy tocado. Yo siempre había albergado la posibilidad de, al menos, contar con ella como amiga; de seguir compartiendo nuestras cosas, aunque fuera a otro nivel… Recuerdo en alguna ocasión haber hablado de este tema con ella y defender que un chico y una chica podían ser simplemente amigos, sin ninguna connotación más… Ver que quizás tenga que seguir resignándome a perderla para no volver a verla nunca más ha sido un golpe duro… Pero reconozco que ver ciertas cosas es muy doloroso, y aunque ahora lo sufra yo, quizás ella también podría sufrirlo en un futuro… Y no se lo deseo… No le falta razón a mi interlocutora de tronco recio… Supongo que, como se suele decir, la experiencia es un grado… Y ella ha visto a muchos otros arrastrándose por este desierto… Pero por una vez, me gustaría que se equivocara… Cuando recupere las fuerzas para poder volver a verla de nuevo a los ojos, me gustaría seguir contando con ella, como siempre había sido… Aunque sé que el peor parado de ese encuentro voy a ser yo… Dolerá… Mucho…
A veces me preguntó qué pensaría de todo lo que va pasando por estas calles que ya no pisa… De todos los cambios que ha habido y de los que están por venir… Si supiera que las cosas están evolucionando y no precisamente hacia donde ella creía que lo iban a hacer… Confiaba totalmente en los consejos que me daba, porque sé que lo hacía de corazón, de la misma forma que se los ofrecía yo, pero muchos de ellos ya han quedado desfasados por los acontecimientos…
De todas formas, ya es tarde… Todo se está difuminando poco a poco… Sepultado por la arena de un desierto que parece que nunca acaba…

Mientras se va borrando el pasado, sigo escribiendo… Mi metadona particular consiste en coger un papel y escribir con mi nueva pluma… He aparcado la novela durante la semana que empezamos para centrarme en un relato que quiero presentar, con el consentimiento del bastón en el que me apoyo, claro… Será una nueva historia de amor… Es curioso que últimamente sólo me salgan de este tipo… I. está muy contento y quiere que tenga un final feliz, pero me temo que de esas no me salen…

Visto el éxito que están teniendo los últimos relatos, tengo que aprovechar la oportunidad que me ofrece un concurso como al que me quiero presentar… Sería otro subidón de los que necesito para seguir respirando y ese es el motivo de parar la novela por una semana… Tengo esperanzas en que esta historia siga la suerte de las últimas… Sería muy bonito…
Además, esta semana se supone que se hará pública una noticia que me hace muchísima ilusión, así que quizás me traiga buenas vibraciones y energías renovadas para seguir la travesía…

Pero no he abandonado la novela (al menos aún)… Estamos alrededor de las 12000 palabras… Y mucho queda por contar… He tenido que subir el umbral de lo que creía que me ocuparía completa, porque a este ritmo hubiera superado las 50000 previstas… Veremos… El segundo capítulo está a punto de acabarse… Pero queda mucho por recorrer…

The First Time

abril 9th, 2014

-Las cosas en el segundo capítulo no han sido todo lo fluidas que hubiera querido… Y eso que en el fondo estoy haciendo trampas…
Lo que cuenta este capítulo es el inicio de la trama principal, algo que ya tenía empezado en anteriores intentos de completar esta novela. En concreto, lo que llevaba escrito hasta ahora en esa intentona eran cuatro capítulos que ocupaban ya 24000 palabras. Cuando he visto el número me he asustado. Creo que si hubiera seguido por ahí la historia, me hubiera salido un tocho digno de Juego de Tronos.

Pero ya que estaban escritas, yo estaba medianamente satisfecho con ellas, y me han acompañado durante tanto tiempo, he querido reaprovecharlas para esta versión. Me parecía un bonito recuerdo de todos estos años. Aunque no he podido conservarlas todas. Estamos en tiempos de cambio, ¿recordáis? -a veces me parece absurdo hablar en segunda persona cuando sé que sólo escribo para mí, pero no puedo evitar estar hablando con alguien… Y en el fondo me parece «gracioso»…. Cosa de locos-.
En concreto, los tres primeros capítulos quedarán condensados íntegramente en éste que estoy escribiendo, con lo cual la escabechina es importante. Lo que había en esas páginas hacía que la historia avanzara demasiado lenta, las descripciones eran exageradamente largas y, aunque las escenas tenían una dulzura muy bonita, necesito que las bases queden explicadas en este capítulo; algo que defina el ambiente bucólico de las protagonistas y su entorno, e introduzca los elementos causantes de lo que pasará más adelante…
Espero poder recuperar esas escenas dulces diseminadas por toda la historia, pero ahora he tenido que hacer una tarea de poda importante. El resultado no estará definido aún. Eso quedará para dentro de unos meses… Por el momento debo seguir puliendo el esqueleto y construyendo sobre cimientos tambaleantes… Sigo con esa inseguridad, y el siguiente capítulo va a ser una prueba de fuego importante, porque implica empezar con un personaje que ni siquiera estaba en las versiones antiguas de la novela…

Por un lado, me ha gustado rescatar esos capítulos porque me han permitido ver que he mejorado en mi escritura más de lo que me temía. Creo que ahora tengo más criterio para discernir lo que está bien y lo que no, lo que queda demasiado pesado y lo que tiene el ritmo idóneo para lo que se está contando. Aún tengo que mejorar en ese sentido, pero me parece que voy por buen camino… Por lo visto, la reentrada en la escritura con los relatos ha sido una buena escuela para mejorar mi visión autocrítica…

Pero volver a recuperar esas palabras ha sido emocionante y en cierta forma triste… Los inicios del NaNoWriMo que sirvió de excusa para empezarla y las personas que me acompañaron durante la travesía… Determinados momentos en los que me había puesto a escribir esos episodios… Vuelos con mi libreta viajera, hoteles, ciudades lejanas… Una visita al pueblo de mi madre en un año demasiado traumático… Paseos con ese dichoso cuaderno y mi puntafina siempre en la mochila… Mi primera vez escribiendo en esas páginas… Ella…

Aprovechando esta mirada atrás, por fin he solucionado el problema que había con los archivos de este teatrillo… La verdad es que a veces me gusta bucear entre todo lo que ha pasado en este escenario… Personas que estuvieron un día y asomaban la cabeza… Cosas importantes en mi vida que han quedado reflejadas para siempre aquí… Una vida que estoy contento de haber vivido… Estoy en paz conmigo mismo… Y lleno de esperanzas…

All God’s People

abril 4th, 2014

– Qué caprichosa es la vida… Esta noche ha habido un movimiento tectónico inesperado… Una placa que se ha desplazado cuando yo ya había perdido toda esperanza y ha acabado sacudiendo uno de mis absurdos pilares de creencias infundadas… Una nueva señal para que confíe en mí mismo y mis posibilidades… Algo que, además, ha hecho que por primera vez reciba la felicitación incluso de gente de quien no lo hubiera esperado nunca… Quizás sea el nuevo inicio que tanto estaba esperando… Ojalá…

Os decía hace poco que la escritura me está salvando… Esta noche sólo puedo ratificar mis palabras… Es una fuente de sufrimiento, pero también está siendo el germen de una felicidad a veces de lo más retorcida y extraordinaria… Esta vez se ha hecho de rogar, pero la satisfacción que siento en estos momentos no se puede describir con palabras…

Y en el fondo, me da pena no poderlo celebrar con ciertas personas… Qué idiota soy… Algún día aprenderé…

Man that you fear

abril 4th, 2014

– Escribir es duro… Y más cuando se trata de un proyecto tan largo como una novela… Hasta ahora sólo me había enfrentado seriamente a la escritura de relatos con una fecha límite de entrega relativamente corta, y con el aliciente de que tarde o temprano, acabas teniendo un veredicto que te sirve para valorar tu trabajo. Pero no ver todavía ni el horizonte y pensar que aún queda todo un camino por recorrer es en cierta forma desesperanzador…
La escritura es una actividad solitaria de por sí, y el hecho de que seas tú el único que pueda hacer avanzar la historia, que no puedas delegarla en nadie más, ni procrastinar sin tener ese sentimiento de culpa por no hacer lo que en teoría deberías estar haciendo, ESCRIBIR, es de lo más agotador. Supone una carga mental importante, no sólo en el momento de enfrentarte a las horas que tienes programadas al día para escribir, sino durante el resto de la jornada, en busca de detalles o de hilos de la historia que aún no tienes del todo pulidos y que necesitas tener claros antes de llegar a ese punto de la narración. Por no decir el evitar todas las tentaciones y distracciones que aparecen en tu vida o al cansancio acumulado durante el día…

Es muy fácil caer en el desánimo, más si no estás pasando por un momento en que la fortaleza sea precisamente tu mejor virtud… Llevo pocos días y parece que me esté arrepintiendo de haberme embarcado en todo esto… Era algo que me temía, y no sé si realmente ha sido el mejor momento de mi vida para tener la idea genial de proponerme seriamente este reto… Es duro, la verdad… Pero tengo que sacar fuerzas de donde sea y seguir adelante… Lo que aún no sé es cómo conseguirlas…
Parece como si poco a poco me estuviera convirtiendo en mi propio enemigo, en una guerra en la que sólo hay dos bandos: yo mismo y un folio en blanco…

    About

    This is an area on your website where you can add text. This will serve as an informative location on your website, where you can talk about your site.

    Blogroll
    Admin